Nuestra compañera y directora de la oficina de IEC en Portugal, Amy Vincent, ha visitado recientemente la Universidad de Lancaster Leipzig, en Alemania. Os dejamos aquí sus impresiones.

Antes de visitar Lancaster University Leipzig, tenía una idea muy diferente de cómo sería la ciudad. En mi mente, Leipzig era un pueblo pequeño y tranquilo en algún lugar del este de Alemania. Realmente me ha sorprendido llegar y darme cuenta de que en realidad es una ciudad animada, muy cómoda para vivir y con una fuerte identidad histórica y cultural. Esperaba llegar a un lugar remoto, pero me encontré con una ciudad grande y llena de vida. No tan grande como Madrid, pero con la energía y el carácter de una gran ciudad.

Esa primera impresión ha marcado el resto de mi visita. La propia universidad se encuentra en un entorno que está mucho más integrado en la vida de la ciudad de lo que esperaba. Leipzig suele describirse como la ciudad más internacional del este de Alemania y eso se nota claramente cuando pasas tiempo allí. El tipo de alumno es un reflejo de esa realidad, nada forzada. Cuando el campus abrió, se esperaba que la mayoría de los estudiantes vinieran de India y China, sin embargo, los europeos son el grupo más numeroso del campus.

Actualmente, Lancaster Leipzig tiene alrededor de 600 estudiantes, lo que ha permitido crear un entorno académico pequeño y muy personalizado. La mayoría de las clases tiene un máximo de 20 estudiantes, a menudo con 7 o 10 nacionalidades en una misma aula. El aprendizaje es muy dinámico, con mucho espacio para el debate y la participación individual, en lugar de una enseñanza pasiva.


Se percibe claramente que la universidad valora la opinión del estudiante, que evoluciona junto a los estudiantes y que el feedback tiene un papel real en la configuración de la oferta académica. Un buen ejemplo de ello es la introducción de un nuevo programa de emprendimiento, desarrollado directamente a partir de la demanda estudiantil.



Desde el punto de vista académico, la estructura del grado es idéntica a la de Lancaster University en el Reino Unido, lo que transmite una clara sensación de continuidad y seguridad. La diferencia está más en la experiencia de estudio. Leipzig ofrece un entorno más compacto y urbano en comparación con su institución hermana, situada en una pequeña ciudad del Reino Unido. No es una franquicia, sino un campus satélite totalmente integrado, en el que se aplica con coherencia el modelo académico.


La empleabilidad también es relevante, con visitas a empresas como parte esencial del plan de estudios. Sin embargo, aunque toda la enseñanza es en inglés, los empleos para graduados suelen requerir al menos un nivel B1 de alemán. Para apoyarlo, la universidad ofrece clases gratuitas de alemán a los estudiantes de primer año. Leipzig es un importante centro logístico, en el que se mezclan grandes empresas internacionales y pequeñas compañías, por lo que las oportunidades para quienes deseen quedarse y trabajar en la ciudad tras graduarse son reales.


Una de las partes más enriquecedoras de la visita ha sido conocer y charlar con los estudiantes actuales que coinciden en que, aunque Leipzig no es una ciudad abrumadora, hay mucho que hacer y cuenta con una vida estudiantil muy animada. Nuestra visita a la residencia Lumya nos confirmó también la alta calidad de su alojamiento. Los estudios son amplios y bien diseñados, con zonas comunes, sala de eventos, gimnasio, sala de bienestar, sala de cine e incluso una sala de videojuegos y buena relación calidad-precio (entre 650 y 1.000 euros al mes por estudios). Como dato curioso, los estudiantes pueden permanecer en el alojamiento durante todo el programa, no solo en el primer curso, lo que aporta estabilidad.


Lancaster University Leipzig me ha dejado muy buena impresión: es el lugar perfecto para estudiantes que buscan la titulación de una universidad británica de prestigio, como Lancaster University, pero que prefieren clases reducidas y una experiencia académica más personalizada (algo que suele ser más difícil de encontrar en el Reino Unido), vivir en un entorno más urbano y contar con las ventajas sociales y económicas de la Unión Europea.







